Ver el primer diente de un bebé es un momento emocionante e importante.
Ver el primer diente de un bebé es un momento emocionante. También marca el comienzo de una nueva responsabilidad: cuidar ese pequeño diente desde el momento en que aparece.
Los dientes de leche son temporales, pero su función es sumamente importante. Comenzar a cambiarlos pronto ayuda a proteger la comodidad, el desarrollo y la futura sonrisa de tu bebé.
Por qué son importantes los dientes de leche
Los dientes de leche ayudan a los niños a morder y masticar los alimentos, a desarrollar un habla clara y a mantener el espacio para los dientes permanentes. Además, unos dientes primarios sanos favorecen el desarrollo normal de la mandíbula y permiten que los niños sonrían con naturalidad.
La Asociación Dental Americana explica que los dientes de leche ayudan a los niños a masticar y hablar, a la vez que mantienen el espacio para los dientes permanentes que aparecerán más adelante.
Dado que los dientes de leche finalmente se caen, algunos padres creen erróneamente que las caries no requieren atención. Sin embargo, la caries puede causar molestias e infecciones, e interferir con la alimentación, el sueño, el habla, el juego y el aprendizaje.
Cuidado bucal antes de que salgan los dientes
El cuidado bucal puede comenzar incluso antes de que salga el primer diente. Los padres pueden limpiar suavemente las encías del bebé con un paño limpio, suave y húmedo. Esto introduce una rutina de limpieza sencilla y ayuda al bebé a familiarizarse con el cuidado de su boca.
Una vez que le salga el primer diente, comience a cepillarlo suavemente con un cepillo de dientes suave y adecuado para su edad. La AAPD recomienda cepillar los dientes de leche dos veces al día con una pequeña cantidad de pasta dental con flúor tan pronto como aparezcan.
Utilice solo una pequeña cantidad y supervise atentamente. El dentista de su hijo puede brindarle asesoramiento personalizado según su edad, desarrollo dental, exposición al flúor y riesgo de caries.
Entendiendo la dentición
La dentición puede ir acompañada de babeo, ganas de morder y molestias temporales en las encías. Los bebés pueden volverse más irritables o tener dificultades para conciliar el sueño.
Un mordedor limpio y fresco o un paño húmedo y fresco pueden aliviar las molestias. Evite darle al bebé objetos que puedan romperse, causar asfixia o dañar las encías.
No todos los síntomas deben atribuirse automáticamente a la dentición. Comuníquese con el médico de su hijo si su bebé parece estar muy enfermo, tiene fiebre alta o presenta síntomas que le preocupen.
Protección dental durante la alimentación
La frecuencia con la que los dientes están expuestos al azúcar es importante. La leche, la fórmula infantil, el zumo y otros líquidos azucarados pueden permanecer alrededor de los dientes cuando los bebés se duermen con el biberón.
Procure no acostar al bebé con un biberón que contenga algo que no sea agua. A medida que los niños crecen, anímelos a beber en un vaso adecuado y evite que tomen sorbos frecuentes de bebidas azucaradas durante el día.
El agua suele ser la mejor bebida diaria para bebés mayores y niños, siempre que su desarrollo sea apropiado. Su pediatra y dentista pueden brindarle orientación según la edad y las necesidades nutricionales de su hijo.
¿Cuándo debería tener lugar la primera visita al dentista?
La AAPD recomienda establecer un dentista de cabecera antes de los 12 meses de edad.
La primera visita no solo sirve para detectar caries. Permite al dentista examinar la boca del bebé, controlar su desarrollo y orientar a los padres sobre el cepillado, el flúor, los hábitos de alimentación, la dentición y la prevención de lesiones.
Las primeras visitas al dentista también ayudan a los niños a familiarizarse con el entorno dental antes de que lo asocien con molestias o un problema urgente.
Esté atento a los cambios
Revisa los dientes de tu bebé con regularidad y con buena iluminación. Los dientes sanos pueden variar ligeramente de color, pero si observas manchas blancas, marrones u oscuras inusuales, debes consultar con un dentista. También busca atención profesional si un diente está astillado, lesionado, duele o tiene las encías inflamadas.
Los padres no deben sentirse culpables cuando surge una preocupación. La respuesta más útil es programar una evaluación y averiguar qué cuidados son apropiados.
Un buen comienzo para una sonrisa sana
Los primeros dientes de tu bebé sientan las bases de sus hábitos de higiene bucal para toda la vida. Una limpieza suave, una alimentación adecuada y las visitas tempranas al dentista pueden hacer que el cuidado dental se sienta normal desde el principio.
En Little Kids Dentistry, acompañamos a los padres en cada etapa, desde la aparición del primer diente hasta la primera revisión y más allá. Los pequeños pasos que se dan hoy pueden ayudar a proteger la comodidad, la confianza y la sonrisa de su hijo a medida que crece.









